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Alberto Rabadá o Murciana al Pisón


280m 6c (6a/A0)

Balcón de la Murciana (R5) desde la R6. 11 de diciembre de 2011.

Balcón de la Murciana (R5) desde la R6. 11 de diciembre de 2011.

Últimamente, a pesar de tener dos días libres por semana, a duras penas consigo coincidir con nadie para hacer nada, rara es la vez en la que además me sale un día bueno de solazo y temperatura agradable, más bien son nublados y algo lluviosos. Miércoles y jueves eran mis dos días libres la semana pasada (19 y 20 de diciembre).

El martes andaba yo dándole vueltas a qué hacer estos días y con quién. Me hubiera gustado sacar al menos un día de esquí de montaña, pero una vez más los días no iban a acompañar. Miércoles cubierto y con alguna precipitación débil, jueves aún peor. Además, entresemana todo el mundo trabaja por lo que de hacer algo tendría que irme sólo.

Mallo Pisón desde el pueblo de Riglos

Mallo Pisón desde el pueblo de Riglos

Estaba estrujándome el cerebro intentando buscar una solución y un compañero justo cuando recibo una llamada de Jon. Me llama y me dice que se bajan con un par de amigos de Alsasua a escalar a Riglos el miércoles. Perfecto, el día no iba a ser muy bueno para esquiar, pero para escalar en Riglos parecía una jornada ideal, cielo nublado, temperatura no muy baja y cero cordadas con las que coincidir en la vía.

Encima el tío me dice que tienen intención de hacer la Murciana al Pisón, genial, hace justo un año que la escalé por primera vez y tenía ganas de repetirla, a ver si esta vez si conseguía encadenar las panzas del largo de 6c y así de paso liberar la vía. Sin más, quedamos para la mañana siguiente en el Bar el Puro de Riglos. Montaríamos dos cordadas, una, más fuerte formada por los amigos de Jon, la otra por Jon y yo.

Jon comenzando el L5

Jon comenzando el L5

El día salió tal y como se esperaba, nublado y algo fresco, perfecto para escalar la cara sur del Pisón. Poco antes de las 11 de la mañana comenzamos a escalar. De la Murciana decir que es una vía que hay que escalar, preciosa, elegante, bien equipada y con una roca excelente, vamos, lo que por ahí suelen llamar un viote. Desde el principio un buen patio entre las piernas, ligero desplome y un mar de bolos a los que agarrarse sin compasión. Cazo, cazo y más cazo.

A excepción del primer largo es una vía de equipación deportiva, con seguros cada pocos metros y reuniones rapelables. Los largos del L2 al L5 son espectaculares, cazacos y ligero desplome, tiradas largas de grado asequible donde disfrutar del ambiente y los movimientos. Pero ojo, que a partir de aquí todavía queda lo duro de la vía, los tres últimos largos apretan, sobretodo el L6 y si no vamos muy sobrados de grado hay que reservar fuerzas, que esto es Riglos y aquí las matemáticas a veces no son una ciencia exacta.

Jon terminando el L5

Jon terminando el L5

El primer largo, para ser el “de calentamiento” es bastante picantón, por decir algo, los seguros alejan. Lo suficiente como para picar suelo hasta los primeros 15 metros. Los pasos están bien protegidos y la roca algo lavada. El paso complicado es un poco raro, saliéndose de la fisura por la izquierda para luego volverse a meter en un movimiento un poco difícil de intuir de primeras. Luego por la fisura hasta la reunión. De todos modos, si se toma con tranquilidad sale fácil y en un momento estamos arriba. 6b.

El segundo comienza a la izquierda de la reunión recorriendo una fisura de 6b muy bonita, técnica y de “posturitas”. Largo muy chulo y bien equipado, que sale sin mayores problemas. 6b.

Jon reunión L5

Jon reunión L5

Para el tercero continuamos por la fisura hasta el final, una vez aquí en una travesía horizontal de unos 10 metros nos pasamos a la izquierda para acabar llegando a la reunión por un buen muro lleno de buenos cazos. 6a.

El cuarto es para mi el mejor largo de la vía. Una tirada directa de unos 35/40 metros, ligeramente desplomada con un surtido de cazacos brutales, cada uno mejor que el anterior, por los que navegar y dejarnos llevar hasta la R4. Impresionante 6a de bolo a bolo.

Cordada de Alsasua en el 6c del L6

Cordada  Alsasua en el 6c del L6

El quinto es el último de los 6a, y el último de los largos fáciles. La salida y la llegada a la R5, sin llegar a serlo, resultan lo más complicado. El resto nuevamente una sucesión de bolos, que nos llevan como una cinta transportadora hasta el balcón que forma la repisa de la quinta reunión de la vía.

Una vez aquí, ya nos habremos dado cuenta de si la vía nos queda grande o si por el contrario hemos medido bien nuestras fuerzas antes de empezar. Todavía queda lo más difícil y los metros, pese a que las dificultades hasta ahora son asequibles, terminan por pesar. El grado de 6c que le dan al sexto largo es un 6c con bigote, con una sección mantenida con tendencia hacia la izquierda en la primera mitad del mismo y un par de panzones a bloque que son los que le dan la dificultad, en la segunda. Aquí fue donde me atasqué la primera vez y donde me volví a atascar esta. Si que es verdad que esta semana llevaba buena tralla y que no vi que fueran, ni mucho menos, dos pasos imposibles, tal vez a la siguiente, más descansado, pueda liberar el largo.

Jon en el L7

Jon en el L7

Séptimo y octavo son dos largos de 6b y 6b+ respectivamente donde pesan más los metros que otra cosa. El primero, sin ser difícil, si que tiene dos pasos un poco más complicados para los que hay que llegar con algo de fuelle. El segundo fácil en toda su longitud a excepción de un panzón bastante heavy para el cansancio acumulado a estas alturas de la vía, eso sí, con buenos cantos.

Jon y Julen fin de vía

Jon y Julen fin de vía

Nada más, solo decir que no nos dejemos seducir por la reseña, los grados ahí reflejados están muy bien puestos, pero se trata de una vía larga, con largos de continuidad y pocos reposos. Los largos apretan, los metros pesan y lo más difícil está al final. Hay que ir bien de grado y tener una mínima forma física para escalarla en condiciones y sin demasiados sufrimientos. En este tipo de vías son más importantes la resistencia y la técnica que la fuerza bruta. Si no estamos seguros de poderla hacer, subir al Pisón por la Chopper+Chopperior, puede ser un buen test.

Equipo en la cima del Pisón

Equipo en la cima del Pisón

Para Jon era la primera “seria” riglera, para Julen era directamente la primera de largos que hacía. Los cuatro salimos cansados pero contentos tras cuatro horas de rock & roll por la sur del Pisón. Parece que hay ganas de empezar el año con otra, tal vez al Fire, tal vez al Cuchillo o la Visera, el tiempo tiene la última palabra… Hasta entonces espero, poder al menos sacar un día de esquí de montaña, antes de que el sol y las altas temperaturas se lleven toda la nieve que ahora hay en Pirineo.

Reseña de la Murciana al Pisón

Reseña de la Murciana al Pisón

Javier

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