1 comentario

Aspe: Arista del Murciélago (Vº)


Aunque con varias semanas de retraso, subo hoy esta entrada, correspondiente al día 26 de agosto de este año 2012, en el que Marta y yo fuimos a escalar la Arista del Murciélago al Aspe. Día espléndido, de meteorología perfecta y temperatura adecuada, que terminó siendo muuuy largo y bastante plomo en algún momento, la verdad. Y es que pillamos un tapón de la leche en la arista, dos cordadas que iban juntas, la primera ponía los seguros y los dejaba puestos, mientras que la segunda, que iba sin material, los utilizaba para retirarlos después.

Valle de Aísa al inicio del día

La culpa tampoco fue suya, eran gente muy maja y simpática, y cada uno escala al ritmo que puede y que le da la gana. Más bien fue por indecisión nuestra, y es que a pie de vía dudamos entre tirar nosotros primero o dejarles pasar. Optamos por lo segundo y nos dimos cuenta de que tendríamos que haber hecho lo contrario. Luego es difícil adelantar a dos cordadas de vez, sin molestar o comprometer la seguridad de las personas a las que estás intentando pasar. Si que es verdad que en la parte final, donde la dificultad ya es mucho menor y la pared permite varias posibilidades de escalada fuimos en paralelo a ellos.

Tomamos dirección a los Lecherines, giramos en el primer valle a la izquierda y ¡zas! ahí está la arista

Marta, que venía de una lesión de espalda bastante “complicada” por así decirlo, y que le había dejado en el dique seco durante dos meses, me llamó el día de antes muy animada y con muchas ganas de hacer algo. Había acabado ya con la rehabilitación y se estaba recuperando bien, el fisio le había dicho que ya podía empezar a hacer cosas. La euforia no le dejó ver que tal vez, se trataba de algo un poquito más exigente físicamente (más por las horas de actividad que por la dificultad) que a lo que éste se había querido referir. Pero bueno, eso ya es otra historia…

Llegando a la base de la arista

Me propuso escalar la Arista del Murciélago al Aspe, de la que yo ya le había hablado a principio de temporada. Me preguntó si era fácil, a lo que yo contesté que para el nivel que teníamos difícil no era, y para ser una escalada de alta montaña, larga tampoco. Así que sin más, quedamos el día siguiente a las 7 de la mañana en Jaca, junto al cuartel militar. Casi no había amanecido que, con puntualidad inglesa (cosa rara), yo ya estaba ahí esperándola.

Decidimos subir por Aísa ya que Marta no se conocía la zona, al contrario que la subida que viene de Candanchú, y tenía ganas de cambiar de vertiente. A las 8:15 salimos del coche y chino chano fuimos subiendo en dirección al collado donde comienza la arista. Dos horas y cuarto después llegamos a pie de vía.

Casi estamos a pie de vía

Decidimos saltarnos el primer largo, el que sube directamente desde el collado, ya que en el mismo tiempo que llegábamos a él, lo hacíamos a la base del siguiente andando por la izquierda. En la reunión, formada por dos clavos, nos preparamos, bebimos algo y comimos un par de barritas. Aquí fue donde dejamos pasar a las dos cordadas de las que antes he hablado.

Descartamos ascender a la primera punta, cuya subida ya conocía de veces anteriores, y tomamos el largo que sale más a la izquierda en travesía y que llega directamente hasta la brecha. Aquí, casi hora y media de espera para el segundo largo. La reunión vuelve a estar equipada con dos clavos en la misma brecha.

Iniciando el segundo largo

El segundo largo para mi es el mejor de la vía, una placa vertical que hay que atacar con tendencia a la derecha y en la que nos vamos metiendo (o saliendo, según se mire) poco a poco en el vacío, para llegar hasta una canal que escalaremos de frente hasta salir a la arista, donde montamos la siguiente reunión. La primera parte y más vertical del largo está perfectamente equipada con clavos (7 si no recuerdo mal), con lo que no tuvimos la necesidad de poner ningún seguro de más, aunque hay emplazamientos donde poder meter algún cacharro. La segunda está mucho más rota y totalmente desequipada, aunque también es más fácil. Aquí tampoco puse nada, a excepción de la salida a la arista (hay que proteger también al que sube de segundo intentando evitar los péndulos que te dejan a tomar por el saco).

Marta terminando el segundo largo

A partir de aquí se continúa por la arista, no excesivamente afilada y con ambiente. Podemos pasar en ensamble perfectamente, aunque también se pueden echar un par de largos hasta llegar a la instalación del rapel.

Tras esta nos queda un rapel de unos 15 metros que nos deja en una gran brecha, que divide la arista en dos partes bien diferenciadas. Una vez aquí se puede continuar por la variante original, más fácil, o por la directa, algo más complicada, pero mucho más bonita.

Marta en la arista

Lo primero que tenemos es un primer largo de IIIº, bastante descompuesto y que hay que atacar por la derecha del filo para, tras llegar a una buena repisa, pasar a la izquierda hasta una placa inclinada (perfectamente visible desde la reunión de rapel) donde nosotros montamos la reunión. Es decir, montamos la reunión justo debajo del primer paso de Vº del siguiente largo.

Rapel

Este largo está completamente desequipado, y hay que tener mucho ojo con el roce de las cuerdas, sino tendremos que montar reunión más abajo porque no podremos continuar. Al montar la reunión me di cuenta de que las dos veces anteriores (hace unos  cuatro años que hice la última) comenzamos el siguiente largo más a la derecha, donde había un clavo de color negro en una grieta ciega y en el que se hacía un paso un tanto raro y algo tocanarices por una repisa malísima hacia la izquierda, a la que era imposible subirse ya que un pequeño desplome sobre la misma lo impedía. Había que seguir tirando hacia la izquierda, sin muchos pies hasta poder encaramarse a la repisa. Este paso te dejaba justo debajo de un puente de roca con un cordino y una sirga. No sé si es que mi memoria me falla pero ahora ya no se pasa por ahí… tal vez alguien que la escaló hace tiempo puede confirmarlo.

 

Edelweiss en la brecha

Ahora, por la supuesta “nueva variante” la cosa es más fácil, la grieta más amable y se puede proteger (nosotros pusimos un fisurero). Un clavo bastante alto protege el paso clave, que es subirse a la repisa inclinada a la izquierda (Vº). Luego un marcado zigzag hacia la derecha, un clavo, y el famoso puente de roca con un cordino para acerar (ojo, que está el mismo que estaba hace cuatro años) y la sirga (Vº).

Paso de Vº de salida del L4 (segundo largo de la segunda mitad)

A partir de aquí la dificultad baja notablemente, tenemos que ir por las terracillas de hierba, trepando los pequeños resaltes, hacia la derecha hasta el final de las mismas. Justo en la base del siguiente muro, hay una reunión equipada con dos clavos que se puede reforzar con un bloque que sobresale a su derecha. Esta reunión es un poco difícil de encontrar.

Marta llegando a la cima del Aspe. Feliz y contenta de haber podido volver a hacer algo después de tanto tiempo, por esta vía tan chula, aunque al llegar al coche la cara era otra… jejeje

El último largo, de IIIº, sube hacia la izquierda por la chimenea y va buscando la salida más fácil hasta la antecima. Esta vez salimos por la derecha, las veces anteriores fuimos de frente una, y por la izquierda la otra. La dificultad es parecida en todas, aunque la salida de frente tiene algo más de miguilla al final. Ojo con el roce en este largo también. La reunión la montamos en cualquiera de los numerosos bloques de la antecima o en una repisa con un clavo que hay poco antes. De aquí hasta la cima sólo queda un fácil cresteo y una pequeña brecha que tiene su aquel, aunque es muy fácil de pasar.

Cordada MJ en la cima del Aspe (2.645m)

Me las prometía muy felices al empezar, contaba con 2-2:30 horas de aproximación y no más de 4 de escalada, para terminar llegando al coche en otras 2 horas desde la cima más las paradas. La verdad fue otra, nos costó 9 horas la arista, por lo que hicimos 5 horas más del horario previsto y terminamos por llegar al coche de noche. Bueno, si descontamos todo el tiempo que estuvimos parados en las reuniones, nos debieron de salir unas tres horas y media/cuatro, que sería un horario adecuado en condiciones normales yendo bien de grado y teniendo algo de soltura en este tipo de escaladas.

Croquis general

A pesar de todo, disfrutamos de un día perfecto de sol, sin viento, ni frío, ni demasiado calor. Se trata de una arista muy bonita con unas vistas preciosas, bastante equipada en su primera mitad y algo más complicada y difícil de seguir (llevar buena reseña) en la segunda parte.

Croquis primera mitad

La roca no es tan mala como se dice por ahí, no hay que olvidar que estamos en alta montaña. Se pasa muchos meses al año cubierta de hielo y de nieve, y es caliza y no granito. El grado bien ajustado, excepto tal vez el paso de la sirga. Hay que tener en cuenta que es una arista corta y fácil pero hay que tomársela en serio, exige cierto compromiso y cierto bagaje previo.

Croquis de la segunda mitad

 

Mañana nos vamos a Mallorca de vacaciones, a ver qué tal se nos da la deportiva de ahí y el psicobloc (no me convence mucho, pero habrá que probar, digo yo, jejeje). Marta será la encargada de subir la crónica. ¡Hasta la vuelta!

 

Javier

Anuncios

Un comentario el “Aspe: Arista del Murciélago (Vº)

  1. Muy buena reseña! Muchas gracias por comentar la actividad, éste fin de semana pasado realizamos la arista y no nos habría ido nada mal tener tu descripción! 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: