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Alpes 2012. Capítulo 1: Allalinhorn


Han pasado ya dos años y medio desde la última, y también primera vez que viajé a los Alpes. Aquel verano de 2009 con Miguel y Adrián, con una meteorología perfecta en la que nos llevamos ocho cuatromiles de la parte Italiana del macizo del Monte Rosa, entre los que se encontraban el Castor o los dos Liskamm y en la que nos quedamos a escasos metros de la cima de la Punta Dufour.

Miguel y Adrián en la afilada y larga arista E del Liskamm E. Verano de 2009

De aquel primer contacto con esta gran cordillera nos quedó un regusto dulzón en la boca, el que da el saber que habíamos aprobado con nota este primer examen que nosotros mismos nos habíamos planteado. Llegamos con muchas dudas, no sabíamos si nos iba a quedar grande todo aquello, si nos íbamos a volver a nuestros queridos Pirineos con el rabo entre las piernas abrumados por tanto glaciar, tanto serac, tanta grieta…; vencidos por aquellos afilados pasillos de nieve, única forma de acceder a algunas cimas; y ahogados por la falta de aire que a mil metros sobre la altura a la que hasta entonces nos habíamos movido se hace ya patente.

Arista SE de la Punta Dufour (AD+) a unos 4.600 metros. Verano de 2009

Me quedaron marcadas a fuego las imágenes de la cara Norte del Liskamm, 1.000 metros de pared nevada con glaciares colgados que se desploma vertiginosamente sobre el glaciar que baja por la vertiente norte del macizo hacia Zermatt, la afilada arista SE que une el Zumstein con la Punta Dufour y su pared E de más de 2.000 metros de desnivel. Volvimos sabiendo que aquella no sería la última vez que nos dejaríamos ver por estas montañas y que más pronto que tarde regresaríamos.  Por diferentes circunstancias, muchas veces ajenas a nuestra voluntad, el regreso al menos en mi caso se ha ido retrasando hasta este año.

Cara norte del Liskamm desde la cima de la Punta Zumstein (4.563m). Verano de 2009

Durante la Alta Ruta organizada por Peña Guara al Valle de Arán conocimos a Javier, que nos propuso a Jorge y a mí acompañarle a él y a unos amigos a Suiza esta Semana Santa a hacer esquí de montaña. Llevábamos ya tiempo con la mosca detrás de la oreja con ir a los Alpes y los dos coincidimos en que si podíamos cuadrar nuestros planes, nuestros trabajos, etc., aceptábamos la invitación. Finalmente, Jorge por problemas con su trabajo y la crisis no pudo apuntarse. Sin embargo, yo tuve más suerte, y dejando en la estacada a Marta y a Quino que pensaban ir a escalar al Todra (ya perdonaréis…) me uní al plan de los Alpes.

Dom (4.545m) y sus secuaces. Esto me recuerda, salvando las distancias, a Piau Engaly y el Campbieil

La idea era ir hasta el Valle de Saas-Fee en Suiza, y hacer actividad durante 5 o 6 días, comenzando por cuatromiles fáciles y con poco desnivel para acabar haciendo la Punta Dufour desde el Refugio de Monte Rosa. ¡Guau!, volver al Monte Rosa, qué recuerdos y qué ganas. Poder esquiar por aquél glaciar interminable que se adentraba en Suiza e intentar nuevamente subir a la segunda cima de los Alpes con sus 4.634m, de la que tan cerca nos habíamos quedado aquella vez. Todo esto a principios de primavera y con nieve hasta abajo… sin duda este era mi viaje.

Desde el collado W del Allainhorn el Stralhorn (4.190m) a la derecha y Rimpfishorn (4.198m) a la izquierda

En principio íbamos a ser cuatro, pero una gripe propició una baja de última hora. Ahora quedábamos Antonio y los dos javieres. El viernes 30 de marzo salimos en dirección Saas-Fee desde Biescas a las 5 de la tarde (un rato antes Javier me había pasado a buscar por Huesca, él había salido desde Zaragoza). Conducimos durante toda la noche durmiendo en el coche en los ratos en los que no teníamos que conducir y 14 horas después estábamos en la estación de esquí, comprando los forfaits para subir hasta los 3.500 metros, su cota máxima y así ascender al Allainhorn, nuestro primer cuatromil. Este pico, aunque muy soso a priori por su poco desnivel, era perfecto habiendo venido de viaje y sin dormir, de paso aclimataríamos, una perfecta toma de contacto.

Collado (3.826m) al fondo el Cervino (4.477m)

El precio del forfait de una subida era tan sólo 10 francos suizos más barato que el de día, sin pensárnoslo dos veces sacamos este último, por 68 francos, tras subir al pico y bajar los 2.200 metros de desnivel que lo separan de la base de la estación aprovecharíamos para esquiar por sus pistas.

Cruz en la cima del Allainhorn (4.027m)

El día era perfecto, sin mucho calor y totalmente soleado. La nieve un tanto escasa en esta zona, las solanas estaban desnudas hasta más de 2.000 metros, bastante más de lo que me esperaba. Riesgo de aludes 2, nieve muy estable pues llevaba más de una semana sin nevar y había hecho calor. Cogimos un primer teleférico hasta los 2.500 metros, un segundo hasta los 3.000 para terminar subiendo hasta 3.500 con el metro alpino, una especie de tren subterráneo que te lleva hasta la cota máxima de la estación (cosas de los Alpes…).

Grupo llegando a la cima por la arista

Frente a nosotros la cara NW del Allainhorn, que flanqueamos hacia el SW hasta el collado W, a algo más de 3.800 metros de altura. Aquí todo el mundo quitaba esquís y ponía crampones, nostros, que somos un tanto tozudos decidimos poner cuchillas y tirar para arriba. Antonio subió calzado hasta la misma cima, Javier y yo tuvimos que hacer comedias a mitad de la pala para quitar esquís y poner crampones (las cuchillas ya no mordían, se doblaban y la caída era un tanto expuesta, muchas grietas debajo). Javier ya no se quitó los crampones hasta la cima yo, tras pasar el tramo peligrosillo volví a poner esquís.

Seracs en el glaciar a la bajada

En dos horas tras haber salido alcanzamos la cima del Allainhorn, nada mal para haber venido de viaje y sin dormir. Salimos esquiando desde la misma cima, fuimos los únicos ese día, bajamos hasta la misma base de la estación. Aquí Javier, muy cansado, decidió terminar con la actividad, Antonio y yo aprovechamos para hacer dos bajadas más desde la cota máxima (45 minutos cada una entre subir y bajar) para hacer uso del forfait de día que habíamos sacado. Nada que ver con las estaciones de esquí de los Pirineos, a años luz de los formigales, pese a ser tan sólo unos 10-15 euros más caras… en fin…

Cara NW del Allainhorn desde la estación de Saas-Fee

Tras esas dos bajadas, agotados decidimos ir al apartamento que habíamos alquilado en Saas-Almagell para las dos primeras noches. Además, la estación iba a cerrar ya. Había que descansar, al día siguiente nos esperaba el Weissmies, pico con grandes vistas y formidable presencia. Aún nos quedaban unos cuantos días más de actividad, hasta que las condiciones meteorológicas nos echaran haciéndonos volver a España.

 

Croquis sobre el mapa suizo

Javier

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